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Séptimo premio Campaña concurso pro-Ñ

 

Mamá Ñ

José Tena Tejado

 

En la gigantesca ciudad de la red de redes, entre cables de fibra óptica y servidores DNS, vivía una gran Ñ, a la que todos llamaban Mamá Ñ. Mamá Ñ era la única letra de su especie que perduraba gracias a la cuenta de usuario de un pervertido cuarentón que le gustaba ponerse de pseudónimo TETOCOELCO... en los chats indecentes. Mamá Ñ, sola y abatida al ver que no tenía a nadie con quien hablar de la educación de los niños, de los políticos gruñones, de la vecina B que se había quedado preñada, o de la afición del amante al cáñamo, decidió crearse sus propias amigas eñes. Para ello escribió un correo electrónico a modo de carta cadena, el cual contenía el siguiente texto: “LA SEÑORA DE NARIZ AGUILEÑA COMÍA PIÑONES. Pásalo o morirás en siete días”. Muy pronto vio que su correo daba resultados, y empezó a ver más a menudo pequeñas eñes deambulando por las calles de Internet.  Pero su ilusión menguó al ver que el efecto de su correo desaparecía por momentos, y triste y sin esperanza, Mamá Ñ se encerró en su cuarto y en su soledad. Pero un buen día, oyó lo que parecía una gran fiesta:  -Será el día del orgullo gay – pensó, pero se equivocaba, y sacando su cabeza y su sombrerito por la ventana divisó un gran desfile de autobuses descapotables repletos de eñes rojas y amarillas, y sonriendo y con los ojos llenos de lágrimas, comprendió que nunca podrían faltar eñes en su ciudad, al menos cada cuatro años, cuando un balón de cuero y un mundial nos devolvían a todos la ilusión: ¡ESPAÑA, ESPAÑA!.



 

 

[Campaña Pro-Ñ]